En esta sección, trataremos de dar respuesta, de una forma general, a algunas de las cuestiones o dudas que se le plantean a multitud de escritores y lectores en el ejercicio de la lectura y de la escritura. Para ejemplificar algunos casos, nos serviremos de esos errores que a menudo concurren en diversas fuentes como prensa, revistas, manuales, artículos de opinión, publicidad o textos de escritores.
RAYAS Y COMAS
A menudo, encuentro en periódicos un error que se repite y extiende con mucha facilidad: colocar una coma entre el sujeto y el predicado cuando entre ambos hay un inciso introducido por las rayas. Sirva como ejemplo la siguiente oración:
«El objetivo de la elaboración de este mapa —algo previsto en la Ley de Memoria Histórica, de diciembre de 2007—, es, según el Ministerio de Justicia, ''atender la demanda de numerosos ciudadanos que ignoran el paradero de sus familiares desaparecidos y muertos durante la Guerra Civil''.»
(El País, 23 de enero de 2010).
Recordamos aquí que, dentro de las rayas, la puntuación es independiente del resto del período. Fuera de las rayas, la puntuación depende siempre de la estructura de la frase u oración. Por eso, aunque el inciso introducido por las rayas se inserte dentro del sujeto y lo haga mucho más largo, no es conveniente colocar esa coma después de la raya, pues, a excepción de algunos casos, el sujeto no debe separarse nunca del predicado.