RESEÑAS LITERARIAS

VIAJE AL CORAZÓN DE CHINA

De los hutong de Beijing a los jardines de Suzhou pasando por las laberínticas calles de la Ciudad Prohibida y las montañas impsibles de Yangshuo.

«Las experiencias externas sirven para sentir el
mundo y las experiencias internas, para comprenderlo.»
(LAO TSE, Tao Te Ching).



Autora: Vicenta Cobo

Editorial: Nowtilus

I.S.B.N: 9788497634502

Nº de páginas: 208



La verdadera vocación de Vicenta Cobo era ser vagabunda, pero como la vida nos impone convertirnos en personas de orden, se quita el gusanillo perdiéndose por el mundo durante largos ratos. Es así como parte a China, en el verano de 2006, con la idea de descubrir al gran dragón asiático, que se mueve en caminos paralelos: el del comunismo casi anacrónico y el del voraz capitalismo.

Vicenta Cobo elige un formato muy similar al del diario para plasmar sus experiencias y vicisitudes (las barreras idiomáticas, el carácter de los chinos, el jet lag, los problemas para conseguir hotel con una buena relación calidad-precio o cómo hacerse un hueco cada mañana en el concurrido metro) de la misma forma en que lo haría cualquiera de nosotros, con la única diferencia de la elección de palabras, que ella escoge con decidida frescura y acierto para evocar de forma fiel cada paisaje y momento.

Y como viajera atípica e independiente, nos invita a conocer junto a ella los hutong —«los restos del naufragio de la vieja China devorada por la nueva»—, cuya historia se remonta al siglo XIII, en concreto, a la devastación orquestada por los mogoles. Es allí, en los hutong, donde se encuentra la esencia de la China milenaria, con guarnición de mugre, orines y pobreza. Es allí donde puedes «sorprender escenas de la vida cotidiana, sin el típico lavado de cara con el que las autoridades chinas adecentan los lugares turísticos.»

A veces da la sensación de que sus observaciones tienen la impronta e inmediatez de los comentarios a pie de foto, a pie de esas maravillosas ilustraciones que jalonan la narración: «Veo a los chinos en cuclillas, en admirable equilibrio, siempre en grupos […] Al lado una mujer, cargada con un bebé que lleva el culo al aire […] cocina.»

El relato cuenta, entre sus grandes bendiciones para el lector neófito (y poco dado a los datos excesivos), con apuntes históricos bien estructurados que se distribuyen a lo largo del texto de forma medida y estudiada, huyendo quizá de la pedantería vana. Así se nos narra el nacimiento de China, la historia del guerrero Gengis Khan, la Dinastía Ming, el Imperio Qing, la era Mao, los sucesos de Tiananmen, etc.

Pero además de todo esto, Vicenta, como buena comunicadora (no en vano es periodista), no sólo pretende informar y entretener, sino lanzar preguntas que despierten la conciencia al tiempo que crea opinión: «Hoy en día los chinos representan el consumismo puro. Han sido programados para ello. Y con este panorama, ¿hacia dónde se encamina China?» Quizá no encontremos la respuesta, quizá se encamine a perpetuar un poco más, hasta el paroxismo, su idiosincrásico contraste. La seductora y energética Shanghai, por ejemplo, es la cuna de los negocios que centrifuga en esa China comunista. Pero Shanghai también tiene un jardín trasero en el que vertir vergüenzas y miserias entre paraísos de casas desvencijadas y campesinos que viven en la absoluta indigencia.

En definitiva, Viaje al corazón de China es un regalo para los ojos (por sus sugerentes fotografías y su variedad tipográfica, que tan amena hacen la lectura) y un alimento para el alma del viajero. No dejen de leerlo.

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